La mochila, un espacio de cuidado y prevención
La seguridad en las escuelas del país no comienza en el portón del centro educativo, ni termina con la vigilancia de las autoridades; comienza en el hogar.
Ante el preocupante reporte de objetos peligrosos en las aulas, la revisión de las mochilas de los hijos se vuelve una tarea imperativa y un acto de amor responsable.
Es momento de que padres, madres y tutores asuman con rigor las recomendaciones de la Asociación Dominicana de Profesores. Supervisar lo que los menores llevan a clases no es una invasión a su privacidad, sino una medida de protección para ellos y para toda la comunidad escolar.
Es necesario dedicar unos minutos diarios a verificar el contenido de los útiles escolares, conversar sobre los peligros de portar armas o instrumentos que puedan causar daño y entender que la escuela educa, pero la seguridad y la disciplina se cimentan en casa.
No esperemos a que ocurra una tragedia para lamentar la falta de supervisión. La prevención es la herramienta más poderosa que tenemos para garantizar que las escuelas sigan siendo territorios de paz y aprendizaje.









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