Agricultores de Uvilla dan ultimátum al Gobierno: pierden cosechas mientras una bomba donada lleva cuatro años sin instalarse.
Tamayo, Bahoruco, RD.— Con cultivos de plátano, coco, aguacate y otros rubros deteriorándose por falta de agua, agricultores del distrito municipal de Uvilla lanzaron un ultimátum al Gobierno y reclamaron una intervención urgente para enfrentar la crisis de riego que, según denunciaron, mantiene al borde de la quiebra a decenas de productores.
El reclamo adquiere mayor fuerza por una situación que los agricultores califican de inexplicable: una bomba donada en 2022 permanece sin instalar cuatro años después, mientras las dos bombas que actualmente existen en la zona están averiadas.
Los miembros de la Asociación Agrícola San Isidro El Labrador aseguraron que han realizado múltiples gestiones ante las autoridades, pero no han conseguido una solución definitiva. Mientras tanto, dicen que sus parcelas se secan, las cosechas se pierden y las deudas aumentan.
“Estamos con la soga al cuello”, expresaron los productores, al describir la presión económica que enfrentan debido a las pérdidas agrícolas y los compromisos adquiridos para financiar sus cultivos.
El presidente de la organización, Eriberto Feliz Segura (Bonte), acompañado del secretario Ivol Agramonte y de los productores Benjamín Ramírez, Meriño Roa, Benjamín Santana, Corporino Feliz y Amílcar Rodríguez, denunció que la falta de riego está golpeando directamente la economía de las familias que dependen de la agricultura.
Cuatro años esperando por una bomba
Uno de los principales reclamos está relacionado con una bomba que, según los agricultores, fue entregada en 2022 por la diputada Olfanny Méndez para contribuir a solucionar el problema de riego en Uvilla.
Sin embargo, el equipo permanece almacenado y sin entrar en funcionamiento.
“Tenemos la solución ahí, pero nadie viene a instalarla”, afirmaron los productores, quienes exigieron al Ministerio de Agricultura y al Instituto Agrario Dominicano (IAD) explicar por qué, después de cuatro años, el equipo continúa inutilizado.
Los agricultores consideran que la instalación de esa bomba permitiría recuperar parte de la capacidad de riego y evitar que continúen perdiéndose cultivos que representan meses de trabajo y miles de pesos invertidos.
Dos bombas fuera de servicio
La situación se agrava, según denunciaron, porque las dos bombas que deberían garantizar el suministro de agua para el riego también están averiadas.
Los productores explicaron que han tratado de resolver el problema con recursos propios, incluso recurriendo a préstamos y buscando dinero prestado, pero aseguran que ya no tienen capacidad económica para seguir asumiendo los costos de reparación.
“Ya no encontramos dónde ir a buscar prestado”, expresaron.
La falta de agua, afirmaron, ha provocado que cultivos que estaban próximos a producir terminen deteriorándose, aumentando las pérdidas y reduciendo las posibilidades de recuperación económica de las familias agricultoras.
Agricultura en riesgo
Para los productores, el problema va mucho más allá de la pérdida de una cosecha. Advirtieron que si no se restablece el riego, muchas familias podrían quedar endeudadas, sin producción y sin recursos para volver a sembrar.
Señalaron que la agricultura representa una de las principales fuentes de ingresos para las comunidades rurales de Bahoruco, por lo que el deterioro del sistema de riego amenaza también la economía local.
Los agricultores responsabilizaron al Ministerio de Agricultura y al IAD de no ofrecer una respuesta efectiva a sus reclamos y reclamaron una mayor presencia de las instituciones públicas en la zona.
Llamado directo al presidente Abinader
Ante lo que califican como falta de respuesta, los productores hicieron un llamado al presidente Luis Abinader para que ordene una intervención inmediata en Uvilla y se busque una solución definitiva a la crisis.
También solicitaron la intervención del senador de Bahoruco, Guillermo Lama; la diputada Olfanny Méndez; Juan Bolívar Cuevas Deivis, y la gobernadora civil María Esther Cuevas Medina.
Como medidas urgentes, plantearon la instalación de la bomba donada en 2022, la reparación de las dos bombas averiadas y la adquisición o gestión de un equipo adicional que permita garantizar el agua para las parcelas.
“Los políticos solo se acercan cuando necesitan el voto”
Los agricultores también elevaron el tono de su denuncia y advirtieron que la respuesta de las autoridades será tomada en cuenta de cara a las elecciones de 2028.
Cuestionaron que, según su percepción, durante los períodos electorales los dirigentes políticos visitan las comunidades rurales para pedir apoyo, pero luego las necesidades de los productores quedan sin respuesta.
“Los políticos solo se acercan cuando necesitan el voto”, denunciaron.
No obstante, la Asociación Agrícola San Isidro El Labrador aseguró que su reclamo no responde a intereses partidistas, sino a la necesidad de contar con agua para producir y sostener a sus familias.
Los agricultores insistieron en que no están pidiendo privilegios, sino condiciones para trabajar, y advirtieron que cada día que pasa sin una solución representa nuevas pérdidas para el sector agrícola de Uvilla.
Mientras las cosechas se deterioran, las deudas aumentan y una bomba entregada hace cuatro años continúa sin instalarse, los productores esperan que el Gobierno responda a su ultimátum antes de que la crisis de riego termine provocando un golpe aún mayor a la producción agrícola de esta comunidad de Tamayo.





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