No valen los llamados al alcalde
Oscuridad total en la parte alta, callejón de acceso a la "Cañada de Papoy y Camboya", lugar sumamente peligroso... De nada valen los ruegos a las autoridades para que vengan en auxilio de una esquina dónde las tropelías son casi el pan nuestro de cada día... 7 meses bajo una total oscuridad, y de nada vale el llamado a un alcalde que aún hoy sigue ciego, sordo y mudo ante los justos reclamos de la población.
¡Qué mala suerte hemos tenido con la administración del amigo Míctor Fernández!
Una maldita bombilla... Y nuestro alcalde ni eso es capaz de resolver.
¡Ofrezcome! ¡Ojalá alguien se digne ayudar!
©(William Santiago).






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