Izquierda revolucionaria dominicana, un sueño que se extingue (2 de 2)
En la entrega anterior y luego de la lectura del libro "Fundamentos y Retos de la Izquierda Revolucionaria Dominicana”, de la autoría del politólogo francomacorisano, Francisco Miguel Herrera (Editorial Buho, Julio 2025), exponíamos algunas conceptualizaciones del por qué (de acuerdo a nuestras reflexiones) consideramos que la izquierda revolucionaria se ha ido extinguiendo del imaginario de la colectividad dominicana.
Algunos interesados en el tema me hicieron llegar sus consideraciones, mientras que por accidente o no, nos encontramos con posiciones diametralmente opuestas, en donde como era lógico esperar en uno que otros espacios para la discusión cibernética (chat) en donde interactuamos, se produjeron debates.
En uno de ellos vimos la idea para la realización de una mesa redonda en Santiago de los Caballeros para que, y mediante la misma bien se pudiera profundizar un poco más sobre el estado actual por el que atraviesa dicha ideología en la República Dominicana.
Ahora en esta oportunidad, vamos a reflexionar, pero yéndonos al seno mismo de las bases estructurales de nuestra sociedad, en donde y al igual que en la entrega pasada contextualizaremos, del por qué consideramos que esta ideología (izquierda) ha ido perdiendo terreno en nuestro país. Veamos.
Para nadie es un secreto que junto al Movimiento Popular Dominicano (MPD), el 14 de junio, liderado por Manolo Tavárez, ha sido la entidad que más luces ha tenido dentro del conglomerado ideológico izquierdista, esto debido, a que en su momento tanto el mismo Manolo como los dirigentes de esa otra corriente hicieron un trabajo desde el campesinado, los barrios y los diversos sectores populares.
También desde un sector académico vía la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), tanto los emepedeistas como la militancia catorcista), así como los dirigentes comprometidos con el avance de esta ideología, trabajaron 24/7, y eso como era lógico esperar, este trabajo dió sus resultados con la cohesión de una masa juvenil pensante de la que quienes hemos estudiado los diversos fenómenos políticos conocemos.
Como ejemplo de esa siembra podríamos citar los valorosos ejemplos de titanicos personajes (hombres y mujeres) que durante la fatídica guerra de abril del 65, desarrollaron papeles estelares desde sus diversas trincheras, en defensa, claro está, de nuestra soberanía, y hoy, con sobrada nostalgia y respeto, recordamos a través ya sea de los libros, documentales y otros elementos a quienes el presente democrático guarda una deuda impagable.
Luego vienen los 12 años de Joaquín Balaguer, en donde esa izquierda salió a llevar el mensaje expuesto por sus grandes teóricos mundiales, y como norma de trabajo se dedicaron a la formación de clubes barriales y de campesinos, en donde nuestra juventud bebía el néctar de los conocimientos y la cultura, así como de las competencias deportivas.
Además, es justo decir, que también y como fruto de la sin razón en medio de una sangrienta lucha geopolítica, con una guerra fría manejada tanto por Rusia como por los Estados Unidos, en República Dominicana y gran parte de Latinoamérica y el mundo, se desarrollaron acciones conspirativas en contra de una de las generaciones más pensante y avanzada de aquella época.
En mi provincia cabe recordar, a la Asociación de Clubes de Salcedo, la que en su momento y presidia el hoy ingeniero Rafa Santos (recientemente fue director de la OPRET) y junto a Onofre Rojas, Ito Halall (El árabe), Héctor Álvarez, José Felipe Reynoso ( Pepe), Nicolás Medina, Julio Camilo, Antonio Taveras (Tonito) y Blas Vargas (Kiká).
También formaban parte de la tan recordada entidad en Salcedo, Ramón Hernández (Monine), Buenaventura Núñez (Peña Gómez), Radames García, Carlos Reynoso y Miguel Medina (El Chino) y otros, los cuales y durante esa difícil época jugaron papeles estelares para el desarrollo integral de una juventud, cuyos sueños eran muy diferentes a los que quienes hoy viven bajo el influjo de una tal "Materialista" "La Perversa", "Tokischa", "Kiko el Crazy" o una de esas desgracias nacionales llamada "Toxic Crow" Una pena.
Finalmente, reiteramos nuestra posición de que la izquierda es una ideología que se extingue. Los últimos mohicanos que yacen a lo mejor y por sus múltiples compromisos, (salvo raras excepciones) no presentan la dinámica para la construcción de un verdadero proyecto tendente a la búsqueda de entes que bien pudieran comprometerse con dicha ideología, y que en el citado libro del escritor francomacorisano se ofrecen algunas temáticas, esas que quiérase o no, los llamados izquierdistas tienen que revisar, si por lo menos quieren continuar respirando y tal vez un día convertirse en una verdadera opción de poder.






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