Educación a Riesgo de Río: El Calvario diario de los Estudiantes en Hato Mayor
Hato Mayor;- Mientras el mundo avanza hacia la digitalización educativa, en las comunidades de Capote y Almirante, la educación se obtiene a lomos de caballo y desafiando la corriente de un río. La ausencia de un puente y el colapso histórico de los caminos vecinales han transformado el derecho constitucional a la educación en una carrera de obstáculos mortales para decenas de jóvenes.
La rutina para un estudiante de estas zonas rurales comienza mucho antes de tocar un libro.
Al llegar a la ribera del río, la mochila se aprieta al cuerpo y las riendas del caballo se sostienen con fuerza.
«Cada vez que el cielo se nubla, el corazón se nos aprieta. No sabemos si nuestros hijos podrán cruzar de vuelta o si el río bajará con una crecida repentina mientras están en medio», Luisa Navarro, relata una madre de la zona.
Cuando las lluvias arrecian, el caudal se torna intransitable.
En esos días, las aulas quedan vacías. La falta de infraestructura no solo pone en riesgo la integridad física de los menores, sino que genera un ausentismo escolar forzado que profundiza la brecha de desigualdad en la provincia.
Caminos de Lodo: El Aislamiento de Capote y Almirante
El problema no termina en el río. El estado de los caminos es, según los comunitarios, «intransitable». Esta situación ha provocado:
Aislamiento Total: Los vehículos de transporte público y privado se niegan a entrar por temor a quedar varados o sufrir daños mecánicos.
Emergencias Sanitarias: En caso de enfermedad, el traslado de un paciente se convierte en una odisea que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Impacto Económico: Los productores agrícolas ven cómo sus cosechas se pierden al no tener vías dignas para sacar los productos al mercado.
El Silencio de las Autoridades
A pesar de las constantes denuncias y los videos que circulan en redes sociales —donde se observa a niños con uniformes escolares empapados intentando estabilizar a sus caballos en el agua— la respuesta oficial ha sido inexistente o insuficiente.
Los residentes de Capote y Almirante exigen al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y a la gobernación provincial una intervención inmediata que incluya: La construcción de un puente seguro y elevado.
El reacondicionamiento integral de las vías de acceso.
Un plan de contingencia para asegurar que ningún niño pierda el año escolar por causas climáticas.
La educación en Hato Mayor no debería depender del clima ni de la pericia de un caballo.
La comunidad permanece en pie de lucha, advirtiendo que, de no recibir respuestas concretas, las protestas se intensificarán.
La pregunta que queda en el aire es: ¿Esperarán las autoridades a que ocurra una tragedia para colocar la primera piedra?






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