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Medidas migratorias duras y ofensiva diplomática intensa


Marcados por una política migratoria intensa, incesante y sin descanso ante la profunda crisis de Haití, han transcurrido los cinco años de gestión del presidente Luis Abinader en sus dos períodos consecutivos al frente del Gobierno.

Debido a la escalada de violencia, inseguridad y falta de institucionalidad que impera en esa nación, el Gobierno dominicano ha tenido como foco principal de sus acciones migratorias a la vecina nación por la entrada de ilegales al territorio y por el peligro que representa para la Repúblicas Dominicana que Haití esté bajo el dominio de las bandas armadas, que han sumido a ese país en el terror y la anarquía.

La política migratoria y exterior durante los dos gobiernos de Abinader ha sido ejecutada atacando la migración ilegal, reforzando seguridad y la protección a la soberanía nacional, acompañada de una ofensiva diplomática ante los organismos internacionales para que estos tomen el control de la situación de la vecina nación.

Los cinco años de este Gobierno, cuatro del primer período (2020-2024) y uno del segundo (2024-2028), han transcurrido con altas y bajas en medio de fuertes tensiones que se agudizaron en 2021 con el asesinato del presidente de Haití, sobre todo por la ausencia de un interlocutor oficial para conversar, lograr acuerdos y salidas diplomáticas.

En medio de la crisis en Haití, lo primero que hizo este Gobierno y que no ha dejado de hacer desde 2020, es pronunciarse haciendo un llamado de atención a las grandes potencias, sobre todo en el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y la Organización de Estados Americanos (OEA).

Fruto de estos intentos y del apoyo de otras nacionales, se pudo hacer efectivo el despliegue de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad en Haití (MSS), liderada por Kenia desde el año 2023. Sin embargo, a la fecha, esta misión no ha surtido ningún efecto en Haití por falta de recursos humanos y económicos.

Tensión en relaciones

El Gobierno dominicano ha vivido momentos de gran tensión con Haití en estos cincos años por la defensa de la soberanía y del territorio nacional, hecho que ha afectado, en ciertos momentos, las relaciones diplomáticas y el intercambio comercial. Entre esos momentos, resalta el conflicto por la construcción de un canal que derivaría las aguas del transfronterizo río Masacre hacia el lado haitiano a finales del 2023, aunque la situación databa desde el 2021.

El conflicto por el río Masacre se extendió por muchos meses y continuó a inicios de 2024. Se apaciguó con varias conversaciones sobre el diferendo entre los días 9 y 10 de enero de 2024 en Washington, D.C., en la sede la Organización de los Estados Americanos (OEA) en Estados Unidos.

Ha tenido que hacer lo suyo por falta atención

En medio del olvido en que se encuentra Haití y de que no se vislumbra una salida de la crisis en lo inmediato, el Gobierno ha tenido que jugársela con políticas migratorias duras, entre las que se encuentran deportaciones masivas e incluso, cierre de la frontera por aire, mar y tierra en determinados momentos.

También ha recurrido al liderazgo político en varias ocasiones, siendo la última vez en este 2025 con resultados concretos, aunque todavía desconocidos.

Para proteger al país, este Gobierno puso en marcha, de igual forma, el proyecto más atrevido y ambicioso: la construcción de la verja perimetral en la frontera con Haití en 2022 con una inversión de RD$1,750 millones en una primera etapa, monto que ha ido aumentando por el curso de los trabajos. El plan es lograr 164 kilómetros de muro fronterizo a lo largo de toda la frontera, pero hasta el momento sólo están listos 54 kilómetros y otros 13 kilómetros más están en ejecución en Dajabón desde el pasado 20 de junio.

En 2024 inician deportaciones masivas

A principio de su segundo mandato y a penas días de haber participado en la Asamblea General de la ONU, donde exigió una vez más a la comunidad internacional atención para Haití, el presidente Luis Abinader adoptó en octubre de 2024, junto a los miembros del Consejo de Defensa y Seguridad, una serie de medidas especiales y estrictas para repatriar hasta 10 mil extranjeros irregulares cada semana con el fin controlar la migración ilegal de haitianos hacia el país y reducir el exceso de esta población que se percibe en las comunidades dominicanas. Lo hizo cansado de las promesas incumplidas por la comunidad internacional.

Fueron siete las medidas adoptadas por el órgano de seguridad en ese momento, entre las que figuraba, además, fortalecer la vigilancia y el control fronterizo con un despliegue de mayor personal; equipamiento especializado y ampliar la desarticulación de redes de tráfico humano tomando acciones inmediatas para identificar y desmantelar las redes responsables del tráfico ilegal de personas, con la colaboración de organismos internacionales y de seguridad.

2025: las 15 medidas migratorias

Por el curso que han ido tomando la crisis haitiana y el desborde de migrantes ilegales del vecino país en territorio nacional, a inicios del tercer trimestre de este año, específicamente el 6 de abril, el presidente Luis Abinader anunció 15 medidas para regular la inmigración ilegal y la presencia de indocumentados, para dotar al país de mayor seguridad y dominicanizar la mano de obra en los sectores productivos, especialmente en las zonas francas y el turismo.

Las 15 medidas, de las cuales algunas se han completado, otras están en ejecución y de otras se desconoce el estatus, son: ampliar la supervisión de las tres brigadas fronterizas; agregar 1,500 militares a la las labores en la frontera; iniciar la construcción de 13 kilómetros más del muro fronterizo; reformar el marco legal migratorio para tener sanciones más duras para los que trafican ilegales e incorporar 750 agentes migratorios más.

También forman parte de las 15 medidas instalar oficinas migratorias en cada provincia del país; modificar el reglamento de los mercados binacionales; que la Procuraduría General cree una Procuraduría Especializada en Asuntos Migratorios; que los gobiernos locales colaboren en las repatriaciones; crear un observatorio ciudadano para dar seguimiento a las 15 medidas y establecer un protocolo migratorio desde los hospitales para repatriar desde los hospitales a los ilegales luego de ser atendidos.

Las últimas 5 medidas de las 15 son: crear una comisión para estudiar la normativa migratoria dominicana; aumentar un 25 % el salario a los trabajadores de zonas francas y un 30 % al sector turismo; garantizar que los beneficiarios del programa Supérate puedan incorporarse al sector construcción y agrícola y ampliar el fondo para mecanizar agricultura y construcción.

De todas estas medidas, la más criticada ha sido la que tiene que ver con las repatriaciones de ilegales desde los hospitales (que suman más de 3,000) recibiendo, incluso, la exigencia de organismos internacionales como Amnistía Internacional y la ONU, para que el Gobierno detenga esas acciones que involucra a mujeres embarazadas y niños.



Las deportaciones masivas de haitianos ha sido una de las políticas más fuertes.

Diálogo con expresidentes y el CES

El 14 de mayo de este 2025, el presidente Luis Abinader tuvo un encuentro histórico con los tres expresidentes vivos del país: Hipólito Mejía, Leonel Fernández y Danilo Medina. El fin de la reunión con estos, era unificar criterios y establecer una política migratoria conjunta de parte del liderazgo político nacional en el marco del “Diálogo sobre la crisis haitiana y sus implicaciones para la República Dominicana”

A raíz de este encuentro, surgieron seis temas vitales que se abordaron en mesas temáticas del Consejo Económico y Social (CES) luego de un acto inaugural el 5 de junio. Los seis ejes estratégicos tratados fueron: migración, comercio bilateral, desarrollo de comunidades fronterizas, seguridad nacional, relaciones internacionales y asuntos laborales.

Las seis mesas temáticas trabajaron de manera intensiva por un mes, con tres reuniones por semana. Iniciaron las discusiones en busca de consenso el 23 de junio y concluyeron sus informes individuales el 21 de julio.

El pasado miércoles 13 de agosto, el CES informó que ya fue aprobado el informe final del diálogo en el que se discutía, entre otras cosas, regular a los inmigrantes haitianos que trabajan en los sectores productivos del país pero aun no hay fecha de entrega del informe.

Un millón deportados en cuatro años

De acuerdo a la Dirección General de Migración (DGM), entre 2020 y 2024 (primer cuatrienio de Luis Abinader) la institución devolvió a 941 mil 787 extranjeros a sus respectivos países, en cumplimiento de la Ley General de Migración 285-04 y su reglamento de aplicación. Aunque no especifica las naciones, la mayoría son nacionales haitianos.

De acuerdo con los datos oficiales de la Dirección General de Migración, 578 mil 927 personas fueron deportadas y otras 362 mil 860 repatriadas durante el período comprendido entre la llegada al poder del presidente Luis Abinader en 2020 y abril de 2024.

En julio de este 2025, el director de Migración, Luis Rafael Lee Ballester, detalló que la entidad ha deportado 301 mil 149 personas en estado irregular desde octubre 2024 a julio 2025.

Desde octubre de 2024, se han destinado más de RD$702 millones a la adquisición de vehículos, principalmente autobuses y otros para el transportes de los detenidos; RD$15.1 millones en alimentos, medicamentos y desechables para los centros de retención, y RD$79.6 millones para la mejora de la infraestructura de la sede principal y los centros. También se han invertido RD$85.5 millones en la modernización de los puestos de control migratorio en aeropuertos, puertos y pasos fronterizos.

La dificultad que enfrenta este Gobierno con la migración ilegal, es la reincidencia de los inmigrantes, ya que, según las palabras del director de Migración, un mismo irregular ha sido deportado hasta cinco veces.


El diálogo iniciado por Abinader y los expresidentes en el CES, un hito en estos años.

Gobierno tendrá que seguir jugando sus cartas

El tema de Haití sigue siendo problema crucial para el Gobierno dominicano. No hay salida a la vista y sigue siendo un reto para la administración de Luis Abinader, debido a que la solución no depende directamente del Gobierno.

En reiteradas ocasiones, el jefe de Estado ha dejado claro que “no hay solución dominicana al problema haitiano” y lo ha mantenido. Mientras tanto, el Gobierno sigue jugando sus cartas desde lo diplomático y migratorio.

Muro frontera
La construcción del muro fronterizo ha sido una de las acciones que han marcado gobierno de Luis Abinader

Deportaciones
Las deportaciones masivas, que incluso han recibido fuertes críticas, han aumentado en estos cinco años.

Diálogo
Luis Abinader ha estado siempre abierto al diálogo con liderazgo nacional e internacional para tratar crisis Haití.

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