La fragilidad del sistema eléctrico dominicano
El retorno de los apagones prolongados -que a lo mejor se deben a una jugada para comprar menos electricidad a los generadores- expresa nuevamente la fragilidad del servicio energético más subsidiado del mundo y que más determina que la República Domicana sea poco competitiva al no corregirse con responsabilidad y coraje los elevados costos de intermediación.
En los últimos años el “buque insignia” de las distribuidoras (de cuya razón de ser dudan algunos especialistas) ha sido su programa de “24 horas” sin interrupciones para los circuitos de buenos pagadores.
En estos días esa supuesta garantía de permanencia se ha hecho añicos, siendo lo más probable que el desplome se deba, en parte al menos, a la morosidad de un Gobierno que a veces llega al colmo, al subsidiar, de no pagarse a sí mismo, a sus propias Edes.





No hay comentarios