Entre mentir y desmentir, se debe tener cuidado.
Por Félix
Betances.-
Según se sabe
ayer se vivió en Barahona, específicamente en la comunidad de Villa Central,
una situación que se creía ya superada desde hace muchos años.
Según la
información subida a los medios por un comunicador social, la caravana que
realizaba el candidato presidencial por el PRM, Lic. Luís Abinader, fue
apedreada y tiroteada en un sector de esa comunidad, no se sabe con qué fines.
Esa fue una
acción reprochable, desde cualquier lugar o cerebro desde donde proviniera,
porque acciones como esa, se entendía que habían quedado en el pasado, pero en
un pasado como en los doce años de Balaguer, en que a decir verdad, porque la
verdad hay que decirla aunque pese, a Balaguer, muchas veces le hicieron esas
cosas, tanto en Barahona como en otros pueblos, y se lo hacían, los
perredeístas y los comunistas de entonces, en acciones combinadas. Aunque no se
recuerda que los Balaguerístas actuaran de igual forma.
Pero bien, la
situación es que aunque muchos no tengan Partido, es decir, no tienen compromisos
partidaristas, tal es mi caso, ya lo que se espera cuando hay caravanas
políticas, es que todas pasen si ningún problema de ese tipo, aunque sea para
recibir los comentarios de los evaluadores, para saber quien tuvo más o quien
tuvo menos y eso a veces se convierte hasta en una especie de diversión.
Pensamos que eso
no debe ocurrir con ningún Partido, sea cual sea, ya que esa es una expresión
cavernícola que debió quedar superada en el tiempo. ¿O es que estamos tan
atrasados?.
A raíz de ese
hecho, se presenta una situación a la que nos referiremos con atención, y es el
hecho de que la información de lo sucedido, fue subida a los medios de
comunicación y a raíz de darse a conocer la misma, surge una contra
información, que da cuenta de que todo lo que se había informado eran mentiras.
Es bueno decir
que la situación se torna peligrosa cuando surge una información y a la vez, un
desmentido y es que por lógica hay que saber que uno, está hablando la verdad y
el otro está mintiendo y es donde surge la pregunta obligada: ¿Ocurrieron o no
ocurrieron los hechos?.
Si los hechos
ocurrieron, sería una pobre cosa negarlos o tratar de ocultarlos, por defender
intereses; pues lo correcto sería tratar de corregirlos y procurar que no
vuelvan a suceder. Si no ocurrieron,
entonces hay formas de sancionar a quien o a quienes los pusieran a correr como
simples rumores. ¿Dónde está la verdad?.
Condenamos esos
hechos y aspiramos a que no vuelvan a ocurrir a ningún Partido Político por el
bien de todos y por entender que estamos en nuevos tiempos y que los nuevos
tiempos, también exigen nuevos comportamientos. O ¿A quién conviene lo
contrario?.
Siempre se ha
dicho, aunque muchos se resisten a creerlo que: las tres palabras más difíciles
de pronunciar son: YO ESTABA EQUIVOCADO. Lo compartimos como reflexión.







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