Cuba aboga en ONU por verdadera asociación mundial para el desarrollo
La Habana.- Cuba
defendió hoy en Naciones Unidas una verdadera asociación mundial para el
desarrollo, que permita traducir en resultados la Agenda 2030 para el progreso
sostenible en el planeta.
"El
principal desafío será hacer realidad lo que plasmamos en un papel, y sin dejar
a nadie atrás. Constatamos que estamos aún muy lejos de contar con una
verdadera asociación mundial para el desarrollo", advirtió aquí la
ministra cubana de Justicia, María Esther Reus.
En su
intervención en un foro de alto nivel sobre la implementación de la Agenda
2030, adoptada en septiembre de 2015, recordó que dos mil 700 personas viven en
la pobreza, la tasa global de mortalidad infantil en menores de cinco años
sigue siendo varias veces la de los países desarrollados y la mortalidad
materna en las regiones del Sur es 14 veces más alta que en el Norte.
De acuerdo con
Reus, la falta de medios de aplicación adicionales, predecibles y suficientes
puede dar al traste con la materialización de la ambiciosa plataforma, dirigida
a erradicar la pobreza extrema y el hambre, garantizar el acceso universal a
servicios básicos e impulsar el fin de las inequidades, en los próximos 15
años.
"Los
recursos existen. No puede esgrimirse como pretexto la ausencia de ellos cuando
se invierten 1,7 millones de millones de dólares anuales en gastos militares;
empléese mejor esa colosal suma para fomentar el desarrollo y el bienestar de
la población mundial", afirmó.
La titular
cubana señaló que la isla ha demostrado lo mucho que se puede hacer con pocos
recursos, pese al impacto de más de medio siglo de bloqueo económico, comercial
y financiero, impuesto por Estados Unidos.
Se requiere la
voluntad política de los países desarrollados para cumplir con sus compromisos
de Ayuda Oficial al Desarrollo; y urge reformar la arquitectura de las
instituciones monetario-financieras con el objetivo de establecer nuevas reglas
que satisfagan los intereses y necesidades de todos, dijo.
Según Reus, se
impone, además, una reforma de las reglas multilaterales de comercio, que
permita la plena inserción de las naciones del Sur, fundamentalmente de las
menos adelantadas y de los pequeños Estados insulares.
En su discurso
en el foro de la Asamblea General, la alta funcionaria también insistió en la
importancia de la paz para garantizar un progreso humano inclusivo.
"Un clima
de paz y de seguridad internacional constituye una condición imprescindible
para el logro del desarrollo sostenible", sentenció.
La ministra de
Justicia de Cuba demandó el compromiso del Norte y que este acepte su deuda
histórica, honrando el principio de responsabilidades comunes pero
diferenciadas.








No hay comentarios