Barahona, un paraíso natural
Por Lilian Cepeda.-
Barahona.- Absoluta
paz. Culpable de tanta tranquilidad, la naturaleza sonríe, y me predice
una experiencia mágica. Aventura, esplendor, belleza, canto,
perdón, vida, ilusión
Todo es demasiado, más nada es suficiente para definir
este paraíso.
Despertar en
Cachote, Barahona, es un sueño hecho realidad. Y se hace posible si nos atrevemos a vivir la
vida, viajar al Sur con esperanza, y con el deseo de emprender una travesía
única e inigualable.
Mi Barahona ya
no quiere dormir más. Ahora está despierta, y espera por ti. Tú también puedes
hacerla tuya, si la conoces, si la vives plena, tal y como ella desea regalarse
a todo aquel que la visite. Perteneciente a la región Enriquillo, se trata de
una de las provincias con mayor biodiversidad de República Dominicana. Sin lugar a dudas, un
motivo de admiración para los nacidos en este terruño.
Mezcla perfecta
Situada a 204 kilómetros de la
capital dominicana, en Barahona convergen, en
armonía inexplicable,
hermosísimas playas, bosques,
montañas y ríos. Aquí, un universo de franca naturaleza, ideal para perderse,
permite respirar libertad. Dentro de los principales atractivos turísticos de
este destino dominicano, se encuentran sus numerosos balnearios, extensos
kilómetros de costa caribeña que aguardan por usted.
Playa El
Quemaíto, La Ciénega, San Rafael, Ojeda, Paraíso, los balnearios Villa Miriam y
Los Patos, son sólo algunos de los lugares para visitar.
Lo que no debe
perderse cuando vaya a la Perla del Sur, como también se le conoce a Barahona,
es el centro de visitantes Canto del Jilguero. Está ubicado en Cachote, una
comunidad de treinta familias aproximadamente, que se encuentra situada a 1,100 metros de
altura, en pleno bosque nublado del Bahoruco Oriental, en las cercanías del
Monumento Natural Padre Miguel Fuerte. Allí podrá encontrar el primer centro
ecoturístico de toda la región, contemplar bellísimos paisajes, hacer turismo
científico, disfrutar de caminatas y excursiones, tales como el sendero
interpretativo La Jibijoa, que lleva ese
nombre debido a la única especie de hormigas que se refugia en sus árboles.
Es un trayecto
de 50 minutos, con paradas interpretativas, donde los
guías identifican distintas plantas
endémicas.
Zoom
Para llegar
Saliendo de
Santo Domingo por la carretera Sánchez hacia el Oeste, cruzará las provincias
de San Cristóbal, Baní y Azua.
Luego pasa por
Quita Coraza, Fondo Negro, el cruce de Vicente Noble, Canoa, Jaquimeyes y el
cruce de Cabral, hasta llegar a la ansiada Barahona.
Además, existen
líneas de autobuses públicos que salen desde Santo Domingo.
Si prefiere llegar por vía aérea, puede tomar un
vuelo privado desde el Aeropuerto del Higüero, en Santo Domingo, hasta el
Aeropuerto María Montez, a cinco minutos
de Barahona (el vuelo dura de 35 a 40 minutos).
Clúster
Ecoturístico
Al atardecer, la
temperatura empieza a descender en
Cachote. El ambiente se torna muy agradable y propicio para el romance. No se
resista. ¡Vívalo! Tal y como expresa Martiano Moreta, responsable de la
microempresa ecoturística de esta aldea: Sentirá cómo las nubes le acarician.
Destino de salud
Esta provincia
cuenta también con la posibilidad de desarrollar un próspero y necesitado
turismo de salud. Tal es el caso de las aguas termales, ubicadas entre Canoa y Vicente Noble. De
acuerdo con los lugareños, llegan a alcanzar los 42 grados centígrados, y se
les atribuye distintas propiedades curativas.
En este sentido,
se tiene planeada la construcción de un centro termal y turístico dirigido al
desarrollo de un turismo terapéutico, que cumplirá con todos los estándares
internacionales, no sólo para el descanso de los turistas que visiten la zona,
sino también para mejorar la calidad de vida de toda la comunidad.
Por esta razón,
entidades como la Agencia de Estados
Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), realizan esfuerzos para dar el impulso que la región
espera.
Fuente: Hoy.-








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