Me duele el alma y a la patria
Por Praede
Olivero Féliz.-
La noticia de la
muerte de Claudio Caamaño Grullon, me congeló el alma y me provoca un dolor
inmenso, como se lo sienten los patriotas dominicanos y de muchas partes del
mundo.
Su querida
familia, plantada en la tierra de Máximo Gómez, en un punto alto digno del
combatiente, que casi toca el cielo, se siente devastada.
Francis Caamaño,
su comandante, debe estar recibiéndolo, como lo recibe en sus brazos el señor,
en la semana de su sacrificio.
Yo lo conocí
como muchos dominicanos, en contacto y admiración con abril y caracoles, pero
no me quedé ahí, fui uno de sus abogados tras la muerte de su hijo para
reclamar justicia.
Con Claudio
aprendí mis mejores clases de historia y quiero hoy, abrir de nuevo la página
que contiene su protagonismo y dejarla abierta para que las presentes y futuras
generaciones beban de ella, como
garantía de que aún hay patria, a pesar den dolor que siente mi alma.
¡VIVA LA
REPUBLICA DOMINICANA!









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