Bahía de las Águilas, un paraíso cristalino
Por Darly
Leocadio.-
En la provincia
Pedernales se encuentra uno de los lugares más hermosos con que cuenta la
República Dominicana, donde las arenas y el mar convierten la zona en un
escenario paradisíaco.
Ese lugar se llama Bahía de las Águilas. Esta playa,
considerada como la más cristalina del mundo, es una de las áreas protegidas
con que cuenta el país. Tiene una extensión de unos
En el lugar
habita una gran cantidad de especies, de las cuales varias se encuentran en
peligro de extinción, también allí tienen su hábitat gran número de ejemplares
de la tortuga carey, manatíes e iguanas verdes.
Visitar Bahía de
las Águilas constituye una aventura interesante, donde, además de disfrutar de
una hermosa playa blanca se puede apreciar una extensa área rocosa, así como
otros elementos que proporciona la madre naturaleza. Las plantas propias del
lugar son unos de ellos, al igual que los bosques secos y arenas rojizas, lo
que se comienza a observar unos kilómetros antes de llegar al emblemático lugar
por el que tanto luchó la sociedad dominicana y que, finalmente, logró
recuperar.
Una de las vías
de acceso para llegar a esta encantadora zona, es tomando la vía que va desde
Barahona hasta Pedernales. Pocos kilómetros antes de llegar a esta provincia se
debe hacer un giro a la izquierda hasta el poblado de Cabo Rojo, pero hay que
tomar en cuenta que allí no se permite el paso de vehículos de fuerte tracción.
Al visitar Bahía
de las Águilas, también podemos realizar un recorrido marítimo para observar
las hermosas cuevas que la adornan.
Bahía de las Águilas
forma parte del Parque Nacional Jaragua, el cual fue declarado Parque Nacional
el 11 de agosto de 1983, mediante el decreto 1315, y, a su vez, pertenece a la
Reserva de la Biosfera Jaragua, Bahoruco, región Enriquillo, que es la única
establecida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el país.
A pesar de que
este parque es un área emblemática de gran trascendencia a nivel internacional,
debido a la calidad de sus recursos naturales y culturales y el excelente
estado de conservación que posee, pocas personas lo visitan.
Características
de la Laguna de Oviedo
Otro parada que
es casi obligatoria cuando se visita la provincia Pedernales, es la Laguna de
Oviedo, que también forma parte del Parque Nacional Jaragua.
Esta es la
segunda laguna de agua salada más grande con la que cuenta la República
Dominicana. La misma posee una extensión de 27 kilómetros
cuadrados de superficie, con un largo de tres kilómetros y su profundidad
promedio es de metro y medio.
Su superficie se
caracteriza por poseer un aspecto lechoso y en el fondo tiene un concentrado
arenoso-limoso, con presencia de otros minerales, restos de algas y de moluscos
marinos.
La laguna cuenta
con alrededor 60 especies, dentro de las que se encuentran aves como flamenco,
garzas , gallaretas, y un pez llamado Cyprinodon Nicholsi, entre otras. De
acuerdo a declaraciones del guía turístico, Euri González, se pueden observar
dos tipos de iguanas: la “rinoceronte” y la “ricord”.
Como parte de
los atractivos que podemos encontrar allí están “El Paseo de los Flamencos”,
“El Cayo de las Iguanas” y “Las Caritas de El Guanal”, entre otros.
A pesar de
poseer toda esta belleza natural, aquí también la cantidad de personas que
visitan el lugar es muy baja en la actualidad.
Solo alrededor
de 200 personas acuden mensualmente a la laguna, de acuerdo con González, quien
llama a visitar este hermoso lugar.
Normas
El Ministerio de
Medio Ambiente ha establecido algunas normas de comportamiento que deben
mantener las personas que visiten estas áreas protegidas con que cuenta la
República Dominicana, dentro de las que figuran que la basura que generen los
visitantes no se puede dejar en el lugar; tampoco se debe sacar nada de lo que
haya allí; solo está permitido hacerse fotografías. Además, no se permite
alimentar los animales que habitan allí, ni rallar las cuevas ni paredes ni
asustar los animales, entre otras.
Fuente: El
Caribe.-









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