¿Cuáles problemas ha solucionado Danilo Medina?
El licenciado Danilo Medina, presidente de la República,
justifica su decisión de buscar la Presidencia para el período 2026-2020
bajo el alegato de que él y su gobierno han solucionado algunos de los
problemas que afectan a nuestro país y que, por tanto, necesita otros
cuatro años más.
Yo, y me perece que muchos
otros dominicanos, consideramos que este alegato esgrimido por el
Presidente y su comparsa releccionista está muy lejos de la verdadera y
penosa realidad que hoy vivimos en nuestra nación, porque la verdad es
que la presente administración solo ha sido capaz de cambiar un poco el
estilo de gobernar de su antecesor Leonel Fernández, ya que los
indicadores señalan que los problemas esenciales están ahí sin
solucionar, muchos de los cuales, incluso, se han agravado más.
La
presente administración, desde el poder, siguió el mismo curso de su
campaña proselitista, pues en sus supuestos viajes repentinos al
interior del país solo ha sido capaz de brincar muchos charcos y seguir
prometiendo a los pequeños productores las mismas soluciones
históricamente ofertadas.
Nuestra sociedad de
hoy no está caminando por buenos caminos, cada día que pasa ocurren en
nuestras propias narices hechos y acontecimientos aberrantes,
abominables, criminales y peligrosos que nos estremecen y
lamentablemente la tendencia de los mismos es el crecimiento vertiginoso
en cantidad y negatividad.
Crímenes del
narcotráfico, corrupción gubernamental galopante, pérdida de los
valores, sobornos, delincuencia, crímenes, robos y asaltos, jóvenes
descarriados, hurtos millonarios, militares y policías en malas cosas.
En
la calle tenemos cientos de niños limpiando cristales de autos,
comercializando productos, cuando deberían estar en la escuela
recibiendo la enseñanza adecuada. Jóvenes atrapados por el consumo de
drogas.
Han sido muchas las veces que he dicho
que las actuales autoridades gubernamentales no han sido capaces de
declarar el país en estado de emergencia, no solo porque les da
vergüenza, sino porque tal declaración se vería como una derrota
política, lo que indudablemente chocaría con sus afanes de seguir
desgobernando nuestro país.
No creo que así
como vamos, con las pésima administración que tenemos, llegaremos a
ningún camino, ni a puerto seguro, al contrario, pienso que si no
hacemos un stop o una profunda y sincera reflexión que nos garantice un
cambio radical del rumbo negativo que llevamos, entonces nos
encaminamos inexorablemente al colapso como nación.
No
creo, y lo digo con responsabilidad, que los actuales inquilinos del
Palacio se hayan detenido a pensar y reflexionar, con la seriedad y
profundidad que demandan las circunstancias, acerca del derrotero que
llevamos, porque en el tiempo en que han tenido los resortes del poder
en sus manos, tiempo suficiente para corregir y resolver muchos
problemas, sólo han sido capaces de procurar la mejoría sustancial de
sus problemas personales, grupales y partidarios, sin que hayan
demostrado preocupación por las profundas dolencias de los conglomerados
sociales más necesitados y empobrecidos. Al contrario, sus pretensiones
son seguir ahí aunque colapsemos como nación.
Autor: Ramón A. Cabral.-
El Nuevo Diario





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