La convergencia por un mejor país, ya es una realidad
La
convergencia por un mejor país, aun construcción y en proceso de estructuración
organizacional y programática, ya es una realidad en la Republica Dominicana.
Esta
convergencia es la gran esperanza del pueblo dominicano. Es la esperanza de los
obreros, que hoy claman desesperados porque sus derechos laborales no le sean
escamoteados y disminuidos de la legislación laboral dominicana.
Es
la esperanza de los excluidos y marginados de los indigentes, de los
discapacitados, de los que no tienen un techo, de los desempleados y de
nuestros hombres y mujeres del campo.
Es
la esperanza de tantos ciudadanos y ciudadanas responsables y comprometidas con
este pueblo y que no se habían decidido a participar en la actividad política,
y que hoy la convergencia le abre un espacio importante para que con sus
capacidades e inteligencias hagan sus aportes para el logro de un mejor país.
El
éxito, la capacitación y la penetración que vamos cosechando como convergencia
en todo el país y el exterior debemos incrementarlo día a día dando muestra de
sensatez, prudencia, unidad, decencia, tolerancia, concertación y conceso.
El
Partido Humanista Dominicano (PHD) tiene cifradas sus esperanzas en que el
germen de la diatriba, la discordia, la atomización, el fraccionamiento y la
división; el pugilato despiadado por los cargos y el canibalismo político sean
desterrado en este sano e impostergable esfuerzo de concertación.
Siempre
aferrémonos en todo este proceso a lo que nos une, diríamos con cautela,
respeto, pluralidad y decencia aquello en lo que no podemos estar de acuerdo.
Pero que todo sea salvaje y salvado por la verdadera y real unidad.
Separamos
y estemos conscientes que no estamos enfrentando a un monstruo con siete
cabezas, que es el PLD y sus aliados, que tienen a su favor los poderes del
Estado, todos los cuartos del mundo y gran parte del poder mediático, en tanto
nosotros tenemos y tendremos el poder de las masas, el poder de la juventud, de
las mujeres, de los campesinos, de los estudiantes, de los pequeños y medianos
empresarios, de los académicos, de los intelectuales, de los religiosos, de los
trabajadores y de nuestros hombres y
mujeres de nuestros barrios marginados.
Rechacemos
en la práctica y nuestro accionar político los protagonismos, la demagogia y la
prepotencia. Rechacemos el complejo de ser siempre jefe de los otros, el
creernos el sabio entre todos los demás. Rechacemos el complejo de ser roca
izquierda. Impidiendo y obstaculizando los procesos de avances hacia la
construcción y consolidación de este extraordinario e inédito proyecto
político, denominado por nosotros y el pueblo: “Convergencia por un mejor
país”.
No
perdamos la visión que nos hemos trasladado: ser la conjunción, la coalición,
en definitiva, la convergencia de fuerzas sociales, cívicas, religiosas y
democráticas más pujante, diversa, plural e incluyente que en los últimos
decenios haya parido la nación dominicana.
Esta
convergencia tiene que transmitir y ser una expresión de confianza y
credibilidad, frente a un ambiente contaminado de impunidad, corrupción, falta
de justicia, solidaridad, distribución y redistribución de las riquezas. Esta
convergencia debe instaurar nuevos métodos y estilos en la acción política
nacional. Debemos crear e impregnar una nueva imagen de la política y de los políticos en el país. Que podamos
hilvanar y congeniar la ética en la política.
Que
los medios a los que recurrimos sean éticos, lícitos y justos para que el fin
también lo sea: conquistar o reconquistar una nación libre, soberana, prospera,
digna, solidaria y educada. Hoy es una realidad en la Republica Dominicana la
convergencia.
José
Matos Pérez
Presidente
Partido Humanista Dominicano
Comité
Municipal Barahona





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