Padres denuncian alimentos en mal estado y paralizan la docencia en escuela de Vengan a Ver, Duvergé.
Venga a Ver, R.D. — Una creciente preocupación se apoderó de la comunidad educativa de Vengan a Ver luego de que madres, padres y tutores de la Escuela Básica Damián Vólquez paralizaran este martes la docencia para exigir una solución inmediata a las denuncias relacionadas con el servicio de alimentación escolar.
Los miembros de la Asociación de Madres, Padres y Tutores de la Escuela (APMAE) y otros comunitarios bloquearon el acceso al plantel en señal de protesta, ante lo que describen como una situación que se ha vuelto recurrente y que, según sus denuncias, estaría poniendo en riesgo la salud de los estudiantes.
Denuncian alimentos con signos de fermentación
De acuerdo con los testimonios de los padres, las raciones alimenticias suministradas a los estudiantes por medio del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE) estarían llegando en condiciones que no serían aptas para el consumo.
Los denunciantes aseguran haber identificado alimentos con signos de fermentación, olores desagradables y presunto deterioro, por lo que cuestionan las condiciones bajo las cuales son preparados, almacenados, transportados y entregados a los alumnos.
Para las familias, la situación requiere una respuesta inmediata y no puede continuar siendo tratada como una simple inconformidad con el servicio.
Estudiantes presentan malestares, según familiares
La alarma aumentó luego de que padres y tutores reportaran que varios estudiantes habrían presentado dolores abdominales, náuseas y otros problemas gastrointestinales después de consumir los alimentos ofrecidos en el centro educativo.
Familiares aseguran que algunos menores continuaron con los síntomas durante la noche y presentaron dificultades para alimentarse debido al dolor y las náuseas persistentes.
Aunque corresponde a las autoridades sanitarias determinar las causas de estos síntomas, los padres consideran urgente investigar si existe alguna relación con los alimentos suministrados en la escuela.
“No vamos a esperar a que ocurra una tragedia”
El reclamo de las familias es contundente: quieren que se garantice la seguridad de los estudiantes antes de que la situación pueda agravarse.
Los miembros de la APMAE sostienen que han expresado su preocupación por el servicio y que, ante la falta de una solución definitiva, decidieron aumentar la presión mediante la paralización de las actividades escolares.
Los manifestantes demandan que las autoridades no esperen a que un caso de intoxicación de mayor gravedad ocurra para actuar.
Exigen sacar al suplidor
Una de las principales exigencias de los padres es la sustitución inmediata del suplidor encargado del suministro de alimentos, además de una investigación que permita establecer si se han producido violaciones a las normas de calidad e inocuidad alimentaria.
También reclaman que se inspeccionen las instalaciones y los procedimientos utilizados para garantizar que las raciones lleguen a los estudiantes en condiciones adecuadas.
La comunidad pide que el proceso sea transparente y que los resultados de cualquier investigación sean comunicados públicamente a las familias.
La escuela permanece en el centro del conflicto
El bloqueo del acceso al plantel provocó la interrupción de las actividades educativas y afectó el ingreso de profesores y personal administrativo.
Los padres aseguran que la medida constituye un llamado de atención ante una problemática que consideran prioritaria.
“No queremos que nuestros hijos pierdan clases, pero tampoco podemos quedarnos de brazos cruzados mientras existen denuncias de alimentos que podrían estar afectando su salud”, expresaron miembros de la comunidad.
Llamado urgente al INABIE, Educación y Salud Pública
La APMAE solicita la presencia de representantes del INABIE, el Ministerio de Educación y Salud Pública en el centro educativo para escuchar a las familias, verificar las denuncias y adoptar medidas inmediatas.
Entre las acciones solicitadas se encuentran la evaluación de los estudiantes afectados, la inspección sanitaria de los alimentos y la revisión del suplidor responsable.
La comunidad educativa insiste en que el almuerzo escolar debe ser una garantía de bienestar para los estudiantes y nunca convertirse en una fuente de preocupación para sus familias.
Mientras esperan respuestas oficiales, madres, padres y tutores mantienen firme su reclamo de que se corrija la situación y se garantice una alimentación escolar segura para todos los estudiantes de la Escuela Básica Damián Vólquez.
Las denuncias sobre alimentos presuntamente fermentados o descompuestos y los síntomas reportados por estudiantes no constituyen, por sí mismas, una confirmación de intoxicación alimentaria. La causa de los malestares y las condiciones de los alimentos deberán ser determinadas mediante evaluaciones médicas, inspecciones sanitarias e investigaciones oficiales.





No hay comentarios