Fuerza del Pueblo denuncia abandono de productores de uva de Neyba y la región Enriquillo
Neyba, Bahoruco, RD.- El presidente de la Fuerza del Pueblo (FP) en la provincia Bahoruco y miembro de la Dirección Central de esa organización política, Carlos Manuel Pérez (Edgar), denunció la situación que enfrentan los productores de uva de Neyba y otros puntos de la región Enriquillo.
Según afirmó, los productores de uva han reducir significativamente sus áreas de cultivo por la falta de apoyo gubernamental.
El dirigente político y profesional de la agronomía calificó de “desesperante” la realidad que viven los viticultores del valle de Neyba, debido, entre otros factores, a las limitaciones del sistema de riego utilizado para la producción, el cual consideró obsoleto y poco adecuado para responder a las necesidades actuales del cultivo.
Pérez sostuvo que, pese a las dificultades, algunos productores continúan haciendo esfuerzos económicos para rehabilitar sus predios y ponerlos en producción, pero posteriormente enfrentan otro problema: la falta de mercado para colocar la cosecha.
A su juicio, esta situación provoca que los agricultores pierdan la inversión realizada y terminen abandonando el cultivo, profundizando la crisis de una actividad que históricamente ha identificado a Neyba y a la región Enriquillo.
Reclama recuperar mercado para la uva
El presidente provincial de la FP recordó que durante anteriores administraciones, particularmente durante los gobiernos encabezados por el expresidente Leonel Fernández, instituciones y programas sociales como el Plan Social de la Presidencia e INESPRE adquirían productos elaborados a partir de la uva, entre ellos vinos y mermeladas.
Según Pérez, esas compras representaban un mercado anual que contribuía a garantizar la colocación de parte de la producción y ofrecía mayor seguridad a los agricultores para invertir en sus plantaciones.
“Ese mercado seguro que tenían los productores ha desaparecido”, afirmó el dirigente político, quien consideró necesario recuperar mecanismos que permitan colocar la producción nacional y estimular la permanencia de los agricultores en el cultivo.
Promesa de 2,500 tareas
Pérez también recordó que durante una visita realizada por el presidente Luis Abinader a Neyba, hace aproximadamente dos años, se anunció la recuperación de 2,500 tareas para dedicarlas al cultivo de una variedad mejorada de uva.
Sin embargo, aseguró que hasta el momento los resultados han sido limitados, ya que, según explicó, solamente unos 10 productores, con unas 10 tareas cada uno, han logrado obtener financiamiento del Banco Agrícola para rehabilitar sus terrenos.
El dirigente de la FP afirmó que Neyba llegó a tener unas 6,000 tareas dedicadas al cultivo de uva, mientras que actualmente estima que las áreas en proceso de producción no alcanzan las 700 tareas.
Afirmó que la reducción de la superficie cultivada evidencia la necesidad de una intervención integral del Estado que permita recuperar la capacidad productiva del valle.
Propone modernizar sistema de riego
El ingeniero agrónomo Carlos Manuel Pérez demandó del Gobierno impulsar un programa para fomentar al menos 2,500 tareas de uva, acompañado de la modernización de los sistemas de riego.
Propuso sustituir progresivamente los tradicionales sistemas de riego por gravedad por sistemas modernos de riego por goteo, que permitan utilizar de manera más eficiente el agua, mejorar la productividad y reducir los costos de producción.
Consideró que la modernización de la producción es indispensable para que la uva de Neyba pueda competir en mejores condiciones con la de otros países productores.
Pérez sostuvo que la región Enriquillo, y particularmente el valle de Neyba, posee condiciones y experiencia para recuperar y ampliar la producción vitícola.
En ese sentido, llamó al Gobierno a disponer un programa de financiamiento para la recuperación de las 2,500 tareas, a través del Banco Agrícola y con tasas de interés preferenciales, además de garantizar asistencia técnica y mercados para la producción.
El dirigente opositor afirmó que una intervención de esta naturaleza permitiría recuperar la producción de uva, generar empleos y devolver la esperanza a los viticultores de Neyba y de la región Enriquillo.





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