Era de Pedernales adolescente muerta en un centro de CONANI en Santo Domingo
Pedernales, RD– En una humilde vivienda de esta provincia fronteriza, el llanto no cesa. La familia de una adolescente de 14 años todavía no logra comprender cómo una menor que días antes sonreía en un video anunciando que pronto regresaría a casa, terminó muerta en circunstancias que hoy consideran “confusas y crueles”.
La tragedia ha dejado sumida en el dolor a su abuela, sus tías y demás familiares, quienes reclaman justicia y aseguran que la menor fue víctima de maltratos mientras permanecía bajo custodia en el centro de acogida de Conani, ubicado en El Coquito, en San Antonio de Guerra, Santo Domingo.
“Ella estaba feliz porque iba a regresar con nosotros”, cuenta entre lágrimas su tía, Cristina Ester Pimentel, mientras muestra desde su celular el último video que recibió de la adolescente. En las imágenes, la menor aparece sonriente, hablando con entusiasmo a su madre y a su abuela, ambas residentes en Pedernales.
Tres días después de enviar ese mensaje, la familia recibió la noticia de su muerte.
“Nos quieren ocultar la verdad”
Los familiares rechazan la versión preliminar de las autoridades y sostienen que la adolescente nunca mostró señales de querer quitarse la vida. Por el contrario, afirman que soñaba con regresar a su hogar luego de permanecer, supuestamente, dos meses retenida en el centro, y no quince días como alegadamente se ha informado.
Según relatan, la menor habría sido víctima constante de agresiones por parte de otras internas sin que nadie interviniera.
“Eso fue un asesinato. A ella la dejaron sola y nadie hizo nada”, repite una de sus tías, mientras intenta contener el llanto.
Tres adolescentes fueron puestas bajo investigación tras la muerte de una menor de 14 años en un centro de acogida en San Antonio de Guerra.
La adolescente llegó inicialmente a un hospital tras presentar un fuerte dolor estomacal. De acuerdo con la familia, fue trasladada en una unidad del Sistema 911 y posteriormente referida al centro de Conani sin el consentimiento ni conocimiento de sus parientes.
Desde entonces, aseguran que comenzó un calvario silencioso.
Una familia golpeada por la pobreza y la enfermedad
La historia de esta adolescente también refleja la dura realidad social que vive su familia.
Su madre padece problemas mentales y, según explican sus familiares, no podía hacerse cargo de ella ni de otros cuatro hijos. Esa situación obligó hace varios años a trasladar a la menor desde Pedernales hacia Santo Domingo, en busca de mejores condiciones de vida y protección.
Ahora, la madre no puede viajar a reclamar el cuerpo de su hija. No tiene documentos y su estado de salud mental se lo impide. La abuela, por su parte, permanece en delicado estado de salud.
A pesar de haber presentado acta de nacimiento y otros documentos que prueban el vínculo familiar, denuncian que todavía no han podido recibir el cadáver para darle sepultura.
“Nos están pidiendo pruebas de ADN, pero nosotros somos su familia. Solo queremos enterrarla dignamente”, expresa otra pariente.
El último video
En Pedernales, el video sigue reproduciéndose una y otra vez entre familiares y vecinos. Allí aparece la adolescente arreglada, sonriente y llena de esperanza.
“Estoy bien… ya pronto voy para la casa”, decía la menor, sin imaginar que esas serían sus últimas palabras para su familia.
Hoy, en lugar de prepararse para recibirla con abrazos, sus seres queridos esperan respuestas.
Mientras tanto, el caso continúa rodeado de interrogantes y una familia entera exige que las autoridades aclaren qué ocurrió realmente dentro del centro donde la adolescente pasó sus últimos días de vida.








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