Áreas protegidas de RD, víctimas constantes de amenazas
Las áreas protegidas de la República Dominicana, que hasta el año pasado se contabilizaban 133 en total, se han visto históricamente amenazadas por grupos, mafias e interesados que buscan apropiarse de estos terrenos que conservan ecosistemas naturales, las especies de flora y fauna endémicas, además de que garantizan el abastecimiento de agua y aire puro.
Las 133 áreas protegidas del país, que incluyen Parques Nacionales, Monumentos Naturales y Refugios de Vida Silvestre, por años han sufrido los vaivenes de los conflictos legales en defensa de los estos recursos naturales.
Actualmente, el país enfrenta la sentencia del Tribunal Superior Administrativo (TSA) que ordena al Ministerio de Medio Ambiente delimitar nuevamente el Parque Nacional Jaragua, debido a que la empresa Inversiones del Sur, S.R.L, interpuso un amparo que reclama 12 millones 577 mil 191. 08 metros cuadrados del área protegida, bajo el alegato de que una ley declaró ese terreno como “Polo Turístico”.
La decisión del TSA ha generado una gran alarma y preocupación al Gobierno y al país en general, pues se considera que esta sentencia crea un mal precedente para las áreas protegidas del país, necesarias para la conservación de la biodiversidad y los ecosistemas de la nación. Por ello, ya se apela la decisión en los órganos de altas instancias para revertirla.
No solo el Jaragua
Pero, el reciente caso de querer reducir el Parque Nacional Jaragua, obliga a mencionar que no es la primera vez que las diversas categorías de protección ambiental son víctimas de las personas y grupos que quieren apoderarse de ellas.
Bahía de las Águilas, que se encuentra dentro del Parque Nacional Jaragua, es uno de los focos principales de conflictos desde hace más de 30 años. Han salido múltiples sentencias en favor del Estado, pero esos mismos interesados han hecho apelaciones que se encuentran aún en los tribunales.
El interés en esos espacios es querer privatizarlos o incluso, explotar esos terreros turísticamente.
También ha estado en el centro de litigios judiciales el Parque Nacional Los Haitises, donde se ha querido establecer asentamientos y apropiaciones de terrenos de particulares.
Al hablar de este tema, viene a la memoria de los dominicanos el conflicto con el Parque Nacional Valle Nuevo por los asentamientos que se produjeron en esta importante área y las actividades agrícolas ilegales, quema, tala de ébano verde y la construcción ilegal de cabañas en la zona núcleo.
Igualmente, llega a la mente de los ciudadanos el conflicto por el Parque Nacional Loma Miranda, cuando la empresa minera Falcondo intentaba explotarla.
También el caso de la Playa Bucanyé, en Pedernales, donde se enfrentó el caso judicial por cortes de mangles para la construcción de un proyecto turístico en en este lugar.
Otra área protegida que recientemente estuvo envuelta en temas de apropiaciones de terrenos y que continúa en los tribunales, es el Parque Nacional Sierra de Bahoruco. En 2024, se hablaba de que terceros reclamaban como propio el 70 % de ese patrimonio natural.
También el Parque Nacional Lago Enriquillo que en su momento vivió asentamiento y se tuvo que hacer desalojos en la reserva de biósfera.
Gobierno titula áreas protegidas a nombre del Estado
El pasado jueves, a propósito de la sentencia del TSA que ordena reducir los límites del Parque Nacional Jaragua, el ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Paíno Henríquez, informó que desde el año pasado el Gobierno trabaja en un plan de titulación de todas las áreas protegidas del país a nombre del Estado dominicano, al reconocer que estas están bajo constante amenaza por parte de intereses y de mafias que pretenden apropiarse de parte del territorio.
“Ya tenemos resultados concretos y este año vamos a tener otros resultados en mucho territorio y hay mucho trabajo de campo por hacer (…). La única solución definitiva es lo que estamos haciendo, y es que todas las áreas protegidas tengan sus títulos de propiedad a nombre del Estado, y que permita esa frontera legal, esa barrera legal, para todos estos tipos de intentos”, dijo el ministro de Medio Ambiente.
Estado actual de titulación de algunas áreas
De manera puntual, Henríquez mencionó que gran parte del Parque Nacional Jaragua ya tiene su título definitivo. Mientras que el Parque José del Carmen Ramírez, casi un 90 % se ha titulado y Los Haitises se encuentra en ejecución, al igual que en Loma Novillero, mejor conocida como Parque Siete Picos y el Parque Armando Bermúdez.
El funcionario manifestó que titular las áreas protegidas es hablar de cientos de millones de metros cuadrados.
Puntualizó que la institución trabaja de la mano con el Instituto Agrario Dominicano (IAD) para traspasar todos los títulos de esa entidad que estén dentro de áreas protegidas.
“Que fue un gran problema histórico de asentamientos agrícolas que hizo el mismo Estado en áreas protegidas. En eso estamos ahora mismo en Loma Novillero, lo que es Siete Picos, lo que se conoce como el Parque Siete Picos. Estamos haciendo también ahí titulación”, explicó.
Paíno Henríquez admitió que titular las áreas protegidas es un trabajo de campo difícil porque se trabaja en zonas que no son cómodas y por ello, se toma tiempo.
La otra parte, que es otro reto, según indicó el ministro es tratar con zonas en las que hay títulos de propiedad previos a la declaratoria de ley sectorial en las que hay que abrir un proceso de compensación porque hay un derecho adquirido previo.
Como un tercer aspecto, menciona entre las dificultades las ocupaciones ilegales que existen en algunas áreas y en las que han ido trabajando en los desalojos porque hay un componente humano que debe ser tomado en consideración.
Datos de las áreas protegidas de RD
De acuerdo a datos del Ministerio de Medio Ambiente, la República Dominicana tiene una superficie terrestre protegida de 25.32 % del territorio nacional. Incluye, además, una superficie marina protegida de equivalente al 10. 8 % de las aguas marinas dominicanas (Ley 66-07).
Hasta agosto de 2023, el Sistema Nacional de Áreas Protegidas contaba con 131 unidades de conservación, clasificadas en seis Categorías y trece subcategorías de manejo alineadas a las definidas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza-UICN, las cuales conforman el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP), según la Ley Sectorial de Áreas Protegidas 202-04 y otras disposiciones legales vigentes.
En estas unidades de conservación se salvaguarda gran parte de los ecosistemas naturales del país y más del 90 % de las especies de flora y fauna endémicas reportadas en el país.
Algunas de las áreas protegidas dominicanas han sido objeto de reconocimiento en el ámbito internacional como son: Parques Nacionales Jaragua, Sierra de Bahoruco y Lago Enriquillo, que constituyen las áreas núcleo de la Reserva de Biósfera Jaragua-Bahoruco-Enriquillo.
La Ley Sectorial de Áreas Protegidas 202-04 fue promulgada en la República Dominicana por el expresidente Hipólito Mejía el 30 de julio del año 2004.
El Lago Enriquillo como Reserva de Biósfera
El Parque Nacional Lago Enriquillo, además de ser una de las tres zonas núcleo de la citada Reserva de Biósfera, ha sido declarado Humedal de Importancia Internacional en el marco de la Convención Ramsar. Igualmente, otras áreas han adquirido esta misma categoría son: Parque Nacional Manglares del Bajo Yuna, Refugios de Vida Silvestre Laguna Rincón o Cabral, Laguna Redonda y Limón, Humedales de Monte Cristi y la línea Noroeste y Humedales del Jaragua.
El objeto de la Ley 202-04 es garantizar la conservación y preservacion de muestras representativas de los diferentes ecosistemas y del patrimonio natural y cultural de la Republica Dominicana para asegurar la permanencia y optimizacion de los servicios ambientales y económicos que estos ecosistemas ofreceno puedan ofrecer a la sociedad dominicana.



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