Ante la incapacidad, arrogancia y prepotencia, los barahoneros deben reclamar renuncia de alcalde Míctor Fernández
Es una expresión que escuchamos constantemente en los últimos años, ante la incapacidad, ineptitud, poco accionar y el desinterés de los funcionarios escogidos en las urnas en procesos electoreros.
A veces decimos que los pueblos se equivocan, pero carajo, equivocarse dos veces seguidas, no tiene perdón de Dios.
Y en esta ocasión no nos referimos a República Dominicana, aunque muchos lo hayan pensado, nos referimos al municipio de Barahona, que lamentablemente, en dos ocasiones consecutivas, escogió como su alcalde a una persona pedante, incapaz, arrogante, prepotente, que para todo tiene solución, pero que no resuelve nada.
El alcalde de Barahona, Míctor Fernández, lamentablemente, ha sido el mayor fiasco como ejecutivo municipal de la Perla del Sur, Novia del Caribe y Capital de la Belleza, en toda su historia.
Cuando el señor Fernández deje el ayuntamiento de Barahona, habrá que hacer una fiesta, no por la buena gestión ejecutada, no, jamás; sino, celebrar por lo poco que nos haya dejado, y porque quizás, su sucesor, no importa quien sea, tenga una mejor visión del pueblo que todos queremos.
Y confieso que en algo me equivoqué. Sí, me equivoqué. Pensé que como Míctor Fernández, un funcionario joven, se iba a proponer hacer una buena gestión, para romper los récords al frente del ayuntamiento de Barahona, pero al parecer, su principal objetivo era salir más rico del cabildo en ocho años, que Tavito Suberví que permaneció casi 20 años.
En estos días, vimos en un video que el alcalde Fernández estaba en el adefesio, perdón, parque infantil, donde presuntamente invierte RD$20 millones, que le preguntaban por la ejecución de la obra, y él seguía caminando como si no fuera con él.
No tuvo la cortesía de detenerse y por lo menos saludar. Señor alcalde, lo cortez no quita lo valiente.
En una ocasión me encontré con el regidor, quizás el más influyente del ayuntamiento de Barahona, cuyo nombre me voy a reservar, y le expresé que tenía un proyecto a favor de Barahona, que se lo entregaría para que él lo impulsara o que yo lo podía hablar con el alcalde Fernández y me respondió lo siguiente:
“Hermano, no pierdas tu tiempo con el alcalde, porque nosotros que somos los regidores no podemos someter una decisión, porque no le da curso, cree que todo lo sabe, imagínate que vaya otra persona. No pierdas tu tiempo con el alcalde Fernández”, me recomendó.
“Ese hombre no escucha a nadie”, terminó diciendo para entonces nosotros darle las gracias.
Barahona es un pueblo bello, es un pueblo lindo, pero vamos a tener que seguir disfrutando de sus balnearios en la costa, porque tú no puedes caminar ni enseñar a nadie calles sucias, basura por doquier y la oscuridad en las noches. No puedes sentarte en los parques, sobretodo, el central, por las tinieblas y si llueve y te vas a la glorieta para escampar, te puede caer un pedazo de concreto o una caca de paloma.
Hermano Fernández, ya usted le ha hecho mucho daño a Barahona en seis años de gestión, dele felicidad, renuncie, váyase, disfrute sus millones, y es posible que encuentre un cargo en su Gobierno, y la vicealcaldesa, que no asiste por problemas con usted, podría terminar los dos últimos años del segundo período, con un Barahona mejor.
Piénselo, analícelo, y hágale un favor a Barahona, renuncie y váyase.
Fuente: Armario Libre.
JMM..




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