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El "muñequito de papel": La campaña contra Joaquín Balaguer en 1961




Santo Domingo.– En los meses turbulentos que siguieron a la muerte de Rafael Leónidas Trujillo, Joaquín Balaguer —presidente constitucional desde agosto de 1960— fue objeto de una intensa campaña de descrédito. En noviembre y diciembre de 1961, sectores políticos y empresariales lo bautizaron con un mote que aún resuena en la memoria histórica dominicana: "muñequito de papel".

Con esa expresión buscaban reducirlo a un símbolo de debilidad, un supuesto presidente títere sin autoridad real. Detrás de esa narrativa se encontraba la Unión Cívica Nacional, respaldada por Juan Bautista Vicini Cabral y Donald Reid Cabral, quienes impulsaban la salida inmediata de Balaguer para redibujar el escenario político tras el colapso del régimen trujillista.
¿Qué ocurrió durante la campaña contra Balaguer?

El ambiente era de huelgas, marchas, consignas y presiones. Y había también dinero en las calles. Manuel de Ovin Filpo —empleado de confianza de Vicini Cabral— relató en persona que durante aquellos días de diciembre de 1961, el señor Vicini Cabral enviaba mensajeros a repartir funditas de papel de colmado llenas de dinero entre los choferes de carros públicos de concho.

El objetivo: que se sumaran a la huelga que buscaba precipitar la renuncia del presidente.

La consigna era contundente: "Navidad... Navidad sin Balaguer". Yo mismo la escuché. Era un niño que estaba por cumplir doce años el 22 de diciembre de 1961, y recuerdo con claridad esa frase que se repetía en las esquinas y en los carros públicos.

¿Cómo fue el exilio y retorno de Balaguer?

Como documenta el arquitecto Antonio Ocaña en su obra Testimonio para la Historia, aquel "muñequito de papel" finalmente tuvo que salir exiliado del país en marzo de 1962.

Pero la historia dio un giro inesperado: regresó en junio de 1965, en medio de la intervención militar de Estados Unidos, y un año más tarde ganó las elecciones de 1966, iniciando el primero de sus prolongados gobiernos.

La ironía histórica es evidente. Donald Reid Cabral, dirigente de la Unión Cívica que había trabajado activamente para sacarlo del poder, terminaría siendo funcionario en sus gobiernos. Y Gianni Vicini Cabral, junto con la poderosa familia Vicini, tuvo que reconocer su autoridad presidencial durante los Doce Años.

Conviene recordar que tanto Reid Cabral como Gianni Vicini participaron en conspiraciones contra Rafael Trujillo en los últimos años de la dictadura, cuando Balaguer era un alto funcionario del régimen.

Esa contradicción revela la complejidad del momento y las tensiones entre los grupos civiles, empresariales y políticos que buscaron redefinir el país tras el ajusticiamiento del dictador.

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