Donde está la Abuela… Haciéndose un tatuaje…
Sadie Sallers,
fue buscada varias horas por sus familiares y empleados del geriátrico en el
cual vive, hasta que su hijo la encontró.
La dulce abuela,
había abandonado por un rato el centro de gerontología, para dirigirse a un
local de tatuajes, en compañía de su nieta (quien en forma cómplice cumplió con
los pedidos de su abuela) para dejar impreso en su arrugada piel un corazón en
su hombro izquierdo.
Cuando su hijo
Tony, entró al estudio de tattoo Seventy-Six, (de muy mal humor) se encontró
con especialistas de las agujas y la tinta trabajando en el brazo de su madre y
con su hija de 22 años sonriendo de felicidad.
¡Papá, papá mira
lo que se hizo la abuela!, grito la nieta al padre…
Tras dar a
conocerse este simpático episodio, el hijo de Sadie recordó que ella tiene
“huesos delicados” que la obligan a estar casi todo el tiempo en una silla de
ruedas, aunque esta vez “pero parece que eso no la detuvo”, manifestó ya más
tranquila, y al lado de su progenitora.
Al parecer y por
lo que comentó el propio Tony, su madre ahora planea continuar dibujándose la
piel. Por su parte, Sadie dijo estar muy feliz con su nuevo (y primer) tatuaje
y que “le importa un corno” lo que piense el resto de su familia al respecto.
El próximo
tatuaje, promete ser más transgresor…







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