Presa Sabana Yegua carece de agua para irrigar miles de tareas en el Suroeste.
Villarpando, Azua. Las presas Sabaneta, en San Juan y Sabana Yegua, en Azua, con capacidad de almacenamiento de al menos 34 millones de metros cúbicos y 40 millones, respectivamente, no cuentan con aguas para atender la demanda de los agricultores en el Suroeste.
Durante un recorrido organizado por el Consorcio
Central Azucarero (CAC), periodistas y comunicadores de la Región
Enriquillo comprobaron que la Presa Sabana Yegua, a penas, contiene
entre 12 y 13 mil debido a que los tres ríos que la alimentan están
prácticamente agotados debido a la prolongada sequia que afecta el
territorio nacional.
El embalse de esta presa está prácticamente
vacío debido al agotamiento de sus fuentes de abastecimiento que son
los ríos Yaque del Sur, El Medio y La Cueva, lo que preocupa a las
autoridades, productores y al Consorcio Azucarero Central (CAC), el cual
tiene una pérdida de millones de dólares debido a que en la presente
zafra dejó de producir unas cien mil toneladas de azúcar de la cantidad
proyectada, de acuerdo al Subgerente Agrícola de la empresa, Alcides
Ruiz.
La carencia de agua es peor para los productores de la
Región Enriquillo, debido al incumplimiento de un acuerdo que establece
que el 67% de las aguas que se distribuyen en el dique de Villarpando se
destinarían a Barahona, Independencia y Bahoruco y el resto, o sea el
33% al canal Isura de Azua.
“Una desventajas es que estamos
separados peleándonos aquí abajo. Tenemos que pelear el agua con Azua,
vendrían meses más críticos. La perdida seria para el resto del año y
lo que se perdió no se podrá levantar”, dijo Ruiz.
Cuenta el
ejecutivo del CAC, que en 13 años que tiene en país no había vivido una
crisis de agua como la presente, hasta tal punto que los campos de cañas
cosechados entre febrero y enero no han podido irrigarse, situación que
provoca la cesantía de los obreros contratados para el trabajo de
irrigación.
Acompañado del Gerente de Comunicaciones, Marcos
Cadet, el Presidente de la Junta de Regantes del Consorcio Azucarero,
Juan Gilberto Díaz, dijo que la presa se encuentra en su mínima
expresión liberando solamente entre 3 y 4 metros cúbicos por segundo de
aguas que se dividen entre San Juan, Azua y los regantes de Enriquillo
que dependen del Yaque del Sur.
Luego de dar una explicación
acerca del funcionamiento de la presa y los diques de Villarpando y
Santana, Gilberto Díaz, llamó a las autoridades del Instituto Nacional
de Recursos Hidráulicos (INDRHI) a que intervenga a fin de hacer cumplir
el acuerdo que establece una mayor cantidad de agua de la presa para la
Región Enriquillo.
Dijo, que el Canal de Santana, en Tamayo,
requiere de al menos 14 metros cúbicos de agua y solo está recibiendo
más de uno “siempre nos manejábamos con la sequia, pero este año se está
tornando inmanejable y estamos corriendo riesgo para el año que viene”,
Marcos Cadet, consideró que a pesar del poco líquido se producen
desviaciones de manera ilegal en todo el trayecto del río, aseguró
Marcos Cadet, lo que empeora la situación. A su juicio la crisis de agua
afecta la política social del gobierno porque algunos proyectos que
requieren de este mineral no pueden desarrollarse eficientemente.
Durante el recorrido, se pudo apreciar la siembra de diferentes
cultivos en el cauce del rio Yaque, incluyendo arroz, que según
representantes del CAC, debía estar limitada por el alto consumo de agua
en medio de la sequia.
La capacidad de almacenamiento de agua
en dique de Villarpando, donde confluyen las aguas de las presas
Sabaneta y Sabana Yegua, está muy reducida debido al cumulo de
sedimentos, encima de los cuales se han sembrado frutos menores que
pudieran desaparecer con la crecida de los acuíferos.
Se calcula,
que entre 6 y 7 mil agricultores y ganaderos se irían a la quiebra en
las zonas productivas de la Región Enriquillo, debido a la falta de agua
para irrigar sus plantaciones y dar de beber a sus animales.








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