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El pecado de la moral médica



Dr. Felipe J.Rodríguez Moya.-
Magister en Bioética.

Durante los últimos 50 años los médicos hemos perdido de forma progresiva el humanismo, como bien lo típifica el juramento hipocrático por milenios. Hoy en gran parte, abundan el afán de lucro, dinero, vanidad, fama, perfidia, irrespeto a sus profesores, pacientes, incluso hasta a sus propios colegas.
Algunos se dejan influenciar por firmas, cuando la ciencia, y la conciencia de un galeno debe mantenerse en lo más alto de su ser profesional y  hermanos colegas sin llegar a la traición y a la falacia. Hipócrates decía: La filantropía, ‘amor al semejante’ es la virtud principal del médico, si no lo tiene será frío, deshumanizado y peligroso. Por lo que solo un hombre provisto de calidad humana puede ser un buen médico ejerciendo su sagrada profesión con amor,  se debe enseñar a personas sagradas dignas de respeto y veneración.

En el ejercicio de la medicina debemos tener muy pendiente; prudencia, diligencia y negligencia.

A- Prudencia con buen juicio, moderación, deliberación, disposición, dispensación entre otros para así poder mantener la necesidad de reflexión, valores, criterios rectos y verdaderos.

B- Diligente que es una virtud humana de lo teologal, con coraje, valentía, ánimo y entusiasmo, debe tener  delicadeza, cariño y dedicación, oportunidad que sale desde lo interior a lo exterior con el fin de hacer el bien con gozo y amor. En el proverbio 12,27 es la mejor posesión de un hombre. El apóstol Pablo en  Fil. 3,14, decía sin ella no podemos llegar a ningún lado.

C- Negligencia es una negación a sus servicios incluso hasta a sus propios colegas, pudiendo ocasionar daños, gastos o trastornos emocionales; como ciertos compromisos. Ya en la antigüedad el Código de Hammurabi (2392 A C) le dedica nueve artículos. Alejandro Magno lo tipificó como algo dañino, así también los egipcios.

La ética, que viene de la palabra griega ‘ethos’, que significa morada, residencia, lugar, personalidad, costumbre, hábitos, uso del patrimonio de un grupo es una palabra olvidada en la sociedad actual. Kant y Nietzsche la consideraban como una forma de vida perfecta. Es una orientación armónica que nos ayuda a adoptar estrategias de nuestros actos humanos que dependemos de la razón y la libertad. 

La palabra moral, de la raíz latina “Mos’’, que significa ‘costumbre’, ‘carácter’, se encuentra en la conciencia de cada ser humano de forma individual. Por eso la ética de la moral pensada nos orienta a la reflexión filosófica de la moral planteándonos qué es, en qué se fundamenta.

Así debemos aplicarlo a nuestro ejercicio profesional e interpersonal. Lo correcto debe mantenerse por encima de todo con dignidad y respeto. La transparencia y honestidad son cualidades morales que debemos ensayar día a día en nuestro modo de vida.

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