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Los asesinatos extrajudiciales no son la solución


El asesinato o la ejecución extrajudicial de presuntos delincuentes (a menudo justificados bajo la frase reiterada de "intercambios de disparos"), no debe nunca jamás ser el método adecuado a llevar a cabo... pues más que resolver el problema, lo profundiza... Toda vez que crea una falsa sensación de control sobre la situación, siendo ésta una falsa mediática de supuesto control sobre la delincuencia.

La delincuencia no se controla a tiros... Se controla con reales medidas desde el Estado; pues en municipios y provincias golpeadas por la exclusión, la deserción escolar, el alto costo para costear estudio superiores, la falta de empleo digno y el bombardeo constante de programas de farándula... si anteriormente no se resuelven medidas como esas ya mencionada arriba, de nada sirve el denominado"combate a la delincuencia"... ningún combate a la delincuencia que pueda dejar a un lado las causas estructurales que hemos mencionados, y que son realmente la que generan la delincuencia, cualquier medida sería totalmente obsoleta.

Si la oferta de oportunidades es nula y el negocio ilícito es rentable, siempre habrá otro joven dispuesto a ocupar la vacante del que cayó... Ahí radica el problema: es que el negocio ilícito en éste país es muy rentable, y mientras continúe siendo mucho más rentable que el trabajo digno... Afuera estarían miles de jóvenes a la espera de tomar el trabajo de aquel que "cayó en supuesto intercambio de disparos".

​Además, algo a saber; los "intercambio de disparos" radicalizan mucho más al joven delincuente... Toda vez que sabiéndose que serían asesinados, se vuelven más violentos y despiadados, sabiendo que la fuerza pública no busca procesarlos por ante los tribunales, sino eliminarlos.

Además, que es bien sabido, que estructuras policiales viven a costa del "cobro de peajes", venta de armas incautadas, devolución de droga decomisada y filtración de información... Éstas son prácticas que se llevan a cabo y que convierten a la autoridad en un socio del crimen barrial.

Lo esencial en estos momentos es:

​Reforma y depuración policial real: No basta con equipamiento o aumentos salariales; se requiere un control civil externo, transparencia en las investigaciones internas y la ruptura definitiva con las redes de extorsión barrial.

​Reforma del sistema de justicia y carcelario: Evitar que los centros penitenciarios (como La Victoria) sigan funcionando como "universidades del crimen" y centros operativos dirigidos por redes internas.

​Inversión social focalizada en la juventud: Intervención en los barrios de alto riesgo con programas reales de formación técnica, primer empleo, espacios deportivos/culturales y atención a la salud mental y adicciones.

Lo otro, de asesinar jóvenes... Es lo más fácil... Pero, detrás de cada delincuente caído, de prepara otro con mucho más capacidad.

William Santiago..

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